Testimonios

En este rincón encontraras los testimonios de los usuarios del Hospital de día y de todos aquellos que nos lo quieran hacer llegar.



LA BODA DE MI HIJO

Una tarde fría de invierno llegaste a mi casa eufórico y contento. No venías solo, venías con una chica muy mona y dos niños sonriendo.
Mamá esta es mi novia y sus dos hijos pequeños, que alegre me cogieron del cuello y dos besos me dieron.
Tomamos café y pasteles, una corriente de simpatía sentí por la nueva familia que a mi se unía.
Pasado un tiempo ya llegado el verano llego mi hijo moreno y me cogió de la mano, con tus pasos lentos me dijiste:
Este año me caso con la princesa de mis sueños.
Yo, alegre y dicharachera le pregunté desconcertada ¿Quién será la madrina de este feliz encuentro?, Tú serás la que al altar me lleves cogida de mi brazo recordando que un lejano día me llevabas en tú regazo.
Mis ojos húmedos, la voz ronca. ¡Qué feliz estaba de ver a mi hijo contento!
Llego el día, tú hermana oficiaba el evento, con su vestido color oro y algunos de sus rizos al viento.
¡Qué guapos estabais con vuestros trajes de gala y la novia vestida de blanco con su mirada enamorada! Ya llega al altar, ya llega engalanada.
Los niños rubios con su bandeja de plata, llevando dos anillos para la gran fiesta deseada.
Los pétalos de rosas ya vuelan por el aire, ya llega el sol a su cúspide, ya empieza la ceremonia, ya mi risa es nerviosa… me quedo embelesada.
Mi vestido de color azul cielo se mecía con dulzura al compás de la voz de tu hermana que sonriendo le decía a tú mujer ¡Ya estás casada!
Pasamos al salón de bodas revoloteando como golondrinas y tú del brazo de tu mujer.
¡Qué alegría haber sido tú madrina!


V.
COMO ENTRA UN RAYO DE LUZ POR MI VENTANA

Hoy no tengo ganas de levantarme, el calorcillo de las sábanas me tiene atrapada, quieta, inmersa en una adorable dormivela.
Lipo, mi perrito, reclama su desayuno con insistencia, inquieta con la zapatilla de felpa que compré en las rebajas. ¡Qué más da! Un rayo de sol penetra tímidamente por la ventana, es como una probeta llena de minúsculas partículas de colores, entorno los ojos y me parece distinguir entre una de ellas una hermosa margarita de pétalos blancos, como las sábanas que cubren mi cuerpo.
Empujando a la margarita veo unas alas, pero no están solas, están pegadas a un hermoso niño de rosados mofletes que revolotea entre pequeñas bolitas de color.
¡Qué sueño tengo, veo alucinaciones!
El niño de las alas ha cogido la margarita.
¡Qué bello es! El rayo de luz se ha convertido en todo un festival de colores. El rayo de luz pasa a través del calado de las cortinas, quizás por eso veo al niño y a la margarita, quizás sean las formas que las cortinas tienen bordadas.
Pero de pronto…mi perro Lipo comienza a ladrar y me despierto. ¡Qué rabia, con el sueño tan bonito que tenía!, hoy castigaré al perro, solo tendrá media hora de paseo.
¡Pero un momento, ya sé porqué ladró Lipo!.
Sobre la mesita de noche he encontrado una margarita y a su lado flotando aún y cayendo con suavidad una pluma blanca, blanca, como las sábanas que cobijaron mi breve sueño.
Fin.

V
NOCHES EN VELA

Con los dientes apretados, las manos en los bolsillos de la bata y la mente nublada pasaba las horas anteriores a tú llegada.
Noches de frío invierno, noches de primavera, noches de caluroso verano, larga era la espera, tus pasos subiendo por la escalera.
¿Qué motivo traes esta noche sumido en tú borrachera? para descargar sobre mí tú ira traicionera.
El niño en su cama se hace el dormido, no puede conciliar el sueño, quizás no se despierte para ir a la escuela. Ese niño que pinta dibujos con su imagen, la de se madre y la de su hermana y su padre empuñando una escopeta.
La niña tiembla de miedo bajo sábanas de seda ¿Cuál sería el destino de su madre en esa noche serena?
Noches de insomnio, de terror y de miedo por mis hijos chiquitos. ¡Qué pare el monstruo!, ¡Qué pare su furia!. No veo salida ni dentro de la casa ni fuera.
Como tornado de viento huracanado entras en nuestro hogar, empuñando una navaja...¡En mí lo que quieras!, pero deja a nuestros hijos dormir en sus habitaciones ¡Qué no se enteren de lo que pasa fuera!
Qué nadie se entere era tú diálogo mañanas, tardes y noches enteras.
Hasta que me dijiste:
El menor día salís los tres en negros ataúdes por la puerta.
Ahí reaccione, había que huir, salvar la vida de dos inocentes que no le habían hecho daño al monstruo de la escopeta.
Mi alma calada hasta lo más profundo de malos tratos y esperas... largo camino emprendimos mis hijos y yo de terapias, psicólogos, tratamientos y hasta encerrada donde los locos, solo damos vueltas.
Poco a poco nuestras mentes van despertando, susurrando por las aceras y por fin hablando de nuestras terribles noches de un padre borracho empuñando una escopeta.
Y seguimos en tratamiento, las heridas no se cierran, destruiste nuestro hogar con tus amenazas, rompiste la paz de nuestras mentes como hogazas de pan, como cruje el cordero en la hoguera.
Adiós monstruo de la escopeta ya no nos asustas con tus palabras hirientes, con tus puños de madera, ya duermo tranquila, ya duermo serena.
Nuestros hijos ya crecieron, ya son mayores, ahora les lloras, vencido por tu maldad como perro atropellado en una carretera.
Adiós, que te perdone Dios, porque yo perdonarte ni muerta, adormecidos los malditos recuerdos de noches temblando, de no querer oír la puerta.
Adiós monstruo de la escopeta.
V.


SITUACIÓN EN EL HOSPITAL DE DÍA


Soy usuaria y paciente del Hospital de Día, y he de decir que aquí te tratan muy bien. En mi caso llevo más de un año, ingresé el día 14 de abril de 2012, y estamos en junio de 2013, y he de decir que nunca me he sentido tan bien, aquí te tratan muy bien, te dan lo que necesitas, hablamos, podemos hablar de nuestros problemas con gente como nosotros, hacemos amigos, y hacemos actividades como manualidades, jugamos al parchís, pintamos con spray, el otro día, una asistente que está trabajando aquí hizo una mariquita separa folios, muy bonita roja con sus puntitos y todo, también cogemos piedrecitas para hacer peces, porque también vamos a la playa los viernes, también otros viernes nos tomamos una Coca-Cola, es de decir que aquí nos lo pasamos muy muy bien, parecemos una gran familia, tanto que cuando te dan el alta, no te quieres ir. Un beso para todos los componentes del Hospital de Día, y también a mis compañeros, porque sin todos, esto no sería lo que es, una gran familia sitio divertido, dinámico y acogedor como nos acogen aquí, muy bien, ¡un beso, y gracias!! Siempre os recordaré. Un besazo.


Aquí os dejamos el primero.
Un saludo para todos.

   
MI LLEGADA AL HOSPITAL DE DÍA

Cuando yo llegue al hospital de día me encontraba bastante triste y muy deprimida debido a los problemas que tuve en mi viaje a Barcelona y por problemas familiares.
Me fui con el objetivo de trabajar y retirarme de la problemática en casa.
 Por problemas de pareja tuve que dejar mi trabajo, el piso e ingrese en la unidad de agudos del hospital forum de Barcelona.
Mi estancia en el hospital no fue nada fácil ya que me encontraba sola, no contaba con el apoyo familiar ni tampoco con el de mi pareja, el pilar fundamental de mi estancia allí.
Una vez que me dieron el alta, salí con un estado de notable mejoría pero aun no estaba convencida de que tuviera que aceptar que mi hogar fuera mi casa ya que todo eso repercutía en mi estado emocional y por prescripción facultativa me di de baja en el trabajo y tuve que volver a Torre del Mar.
La vuelta no fue nada fácil ya que mi pareja me robo todo los ingresos económicos de los que disponía, esto fue posible a que  desde el hospital los profesionales me pudieron gestionar un billete de vuelta a través de la Asociación Nuevo futuro donde permanecí ingresada en la infancia.
A mi llegada a Torre del Mar mi medico de cabecera me aconsejó ser valorada en el equipo de Salud Mental de Vélez Málaga. Allí me atendió un psiquiatra que me recomendó ingresar en el hospital de día de salud mental.
Al principio no quería, me negaba, pero entendí que era una buena alternativa a la mejoría de mi estado y a la posible solución de mi situación, así que ingrese.
A mi entrada me sentí muy acogida por los profesionales y por los compañeros, aunque al principio me costó adaptarme pero a medida que pasó el tiempo lo conseguí.
Gracias a las terapias de grupo y las sesiones con mi  psiquiatra he mejorado bastante, me siento más estable emocionalmente aunque todavía estoy en camino de conseguir mis objetivos. Pero mi estancia aquí me hace ver que cada día soy más capaz de conseguir lo que me propongo y desde aquí me han ayudado a que eso sea posible.
En la actualidad me encuentro buscando trabajo y asistiendo a las terapias con los  distintos profesionales.
Solo puedo decir que mi paso por aquí ha sido una meta mas en mi vida además de mejorar mi salud he conseguido saber quien soy y lo que aspiro en la vida.
Cada uno de ellos han depositado en mi su granito de arena y poco a poco he ido creciendo como persona.
Este es mi testimonio y espero que al igual que a mi os sirva.

Una usuaria del hospital de día.



¡GRACIAS POR VUESTRA AYUDA!



3 comentarios:

  1. Sois muy generosas al compartir vuestra historia. Solo podemos agradecerlo de corazón. A muchas personas les sirve mucho mucho leerlas, de verdad. Ayudan a sentirse comprendido y apoyado, y a sacar fuerzas para mejorar. Un abrazo fuerte desde Calatayud

    ResponderEliminar
  2. Sobrecogedor testimonio. Seguro que esta historia sirve de estímulo a todo el colectivo de profesionales que trabaja en este hospital. Enhorabuena.

    ResponderEliminar
  3. hola, soy Maria Muñoz, Psicologa del Equipo de Salud Mental.
    estoy representando al equipo en un curso de derechos humanos de las personas que acuden a salud mental y queria comentaros que he dado a conocer al resto de los compañeros del curso vuestro blog, a modo de ejemplo de la participacion de los usuarios en el funcionamiento de la unidad. animo!!!!

    ResponderEliminar

Su comentario sera publicado en breve.
Muchas gracias por su colaboracion.